Por: Rafael E. Oviedo C.
6:54 p.m., la emisión de RCN cerraba con un Cúcuta victorioso en Ibagué, la ilusión de la hinchada verde estaba a mil, sabíamos que hasta con un empate bastaba para volver a depender de nosotros mismos para la clasificación a una hipotética gran final, el Tolima se había dejado tres puntos contra el “fácil” del grupo. Una gran oportunidad se habría en cuestión de minutos
7:05 p.m., demoras en el inicio del partido, pero arrancó, un ambiente especial se vivía en la ciudad, en cada casa, bar o restaurante se sentía ese silencio en el aire que hacia palpar la tensión del hincha verdolaga, que sabia que se jugaban el todo por el nada, de esos “nervios chimbas” que se sienten cuando parece que no hay mañana luego del juego, porque es eso, un juego.
7:13 p.m., gol del Junior, gol de Teófilo Gutiérrez. Baldazo de agua fría al minuto ocho de partido, muy temprano todavía, es verdad, había fe, pero ese sin sabor de que fuera el tercer partido seguido perdiendo hacía que nos daba rabia a muchos de los que, sentados con resignación antes del minuto diez, mirábamos la pantalla del televisor de como se nos escurría entre las manos la posibilidad de luchar por la estrella 17.
7:26 p.m., gol de Junior, gol de Teófilo Gutiérrez. Mientras el hincha maldecía, los jugadores allá en Barranquilla parecían bajar los brazos. Las caras de varios, la posición corporal, ni un grito de Osorio, ni un grito de Henríquez, no había un líder en ese barco. Una tripulación que en la tormenta veía como las olas superaban a su nave, unas olas que eran inversamente proporcional a la fe del grupo.
7:51 p.m., penal para el Junior. Va Sandoval...Saca Cuadrado. Una pequeña alegría que despertaba un poquito de esperanza para el segundo tiempo valía la pena ilusionarse, susurraban algunos para no aceptar que ya todo estaba dicho, pero la realidad es que componer eso se iba a necesitar más que talento, se necesitaba transpirar hasta la última gota de sudor
8:54 p.m., final del partido en Barranquilla, derrota dos a cero, segunda derrota de cuatro partidos, tres partidos seguidos sin poder ganar, con un Tolima a tres puntos y con Junior a tres puntos...Pero todavía hay chances matemáticas, argumentos para no perder la fe hay, pero se necesita más que solo talento, no se puede ahorrar ni una gota de sudor, hay que poner la cabeza donde los otros ponen el pie, hay que correr así la pelota se vea fuera por el efecto óptico, el atacante defender y el defensa atacar, solo está derrotado aquel que ha dejado de luchar, nos diría Manuel Clouthier.
9:00 p.m., estamos con vida, todavía. Toda la tripulación tiene que sacar esto adelante.

Comentarios
Publicar un comentario