Por: Rafael E. Oviedo C.
Antes de empezar el encuentro, Atlético Nacional contaba con un 80% de efectividad de victorias, tras el partido de ayer, ese promedio bajó a 66.7%; síntoma de que hay cosas por mejorar, pero falta escoger la materia del campo por diagnosticar. Los aficionados, que ayer volvieron a superar los 30.000 en asistencia, salieron sin tener la certeza
Antes de empezar el encuentro, Atlético Nacional contaba con un 80% de efectividad de victorias, tras el partido de ayer, ese promedio bajó a 66.7%; síntoma de que hay cosas por mejorar, pero falta escoger la materia del campo por diagnosticar. Los aficionados, que ayer volvieron a superar los 30.000 en asistencia, salieron sin tener la certeza
El Atlético Nacional 2-2 Deportivo Cali dejo, una vez más, en evidencia a la línea defensiva, que echó en falta a un jugador que callado le había brindado rapidez y seguridad al equipo, jugador que es Helibelton Palacios; el Cali fue ampliamente superior en jugadas de materia de ataque, donde ayer, el siempre criticado, José Fernando Cuadrado evitó que el equipo ajustara más goles, aunque sigue cometiendo los mismos errores en salida cuando se habla de presión alta por parte del rival.
Aunque es cierto que los goles no fueron por generación de fútbol del rival (penal y autogol), los problemas del medio para atrás también se vieron representadas en la figura de Brayan Rovira, muchas veces teniendo que sostener un mediocampo extremadamente creativo y darles solidez a los centrales tras la subida de los laterales. En este aspecto, hubiese sido más beneficioso ver a Baldomero Perlaza los 90 minutos, en lugar de los 20´ que disputó.
JOSÉ FERNANDO CUADRADO,
EN UNA JUGADA DEL PELIGRO DEL CALI. El Depor.
Por último, en el último cuarto de cancha se vio un rival un equipo muy planos por momentos, donde Daniel Muñoz y Jarlan Barrera no pesaban en la creación de fútbol ofensivo, donde el “Rifle” Andrade por muchos tramos del partido no contó con un socio de cara al arco. A esto se le suma un partido discreto de Deinner Quiñones en gran parte de lo que jugó, junto a un Vladimir y Duque erráticos a la hora de abrir espacios con sus diagonales.
Evidentemente no se puede obviar el gran planteamiento táctico de los vallunos para el partido de ayer, organizados y sabiendo cuál era el plan para seguir (así no sea popular) para sacar un empate que a ellos también les sabe a poco. Está dando, poco a poco, la sensación que Nacional es mejor visitante que local en lo poco que se lleva de semestre; sentimiento a revertir porque un doble clásico paisa está a vuelta de la esquina.


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