Carta a Atlético Nacional: anhelos para el 2020

Imagen tomada de: AS Colombia

Por: Rafael E. Oviedo Carrillo

Como esas cartas, las que uno escribía con mucha ilusión esperando a que el “Niño Dios” le trajera todo lo que uno esperaba para hacer las cosas un poco más llevaderas. Pero esta vez son, más que peticiones, anhelos para que este año todos desde Atlético Nacional rememos para el mismo lado. Estas constan de tres “deseos”:

1.     Adiós al conflicto Osorio-Directivas (y sus fanáticos)

Suena obvio y absurdo a la vez, pero es una realidad: en redes y frente los micrófonos. Los amigos de uno contra los amigos de otros, los dirigentes contra el cuerpo técnico de Juan Carlos Osorio. Fue una “guerra” que se inició desde el bando de Osorio, cuando en su rueda de prensa de bienvenida dejaba declaraciones insinuando que los fichajes que habían llegado, bajo la dirección de Palillo y Nájera no eran los óptimos. Desde ahí, las redes sociales se dividieron en claros bandos, los pro-Juan David Pérez (amigos de los directivos y los haters de Osorio) y los pro-Juan Carlos Osorio (amigos y seguidores del profe).

Luego de un semestre leyendo esa pelea de inválidos, con argumentos simples y con un exagerado tinte de odio por un lado y otro, hay una luz clara entre tanta oscuridad: seguir con la discusión lleva a nada, por eso escribo esto. Directivos (y sus amigos), más respeto al (único) técnico tricampeón de torneos cortos, mundialista y que ha rechazado llamadas del exterior para quedarse en Atlético Nacional; Osorio con sus críticas, más bien que mal, buscan un proyecto claro y óptimo para que en el campo se desarrolle lo que quiere. Profe Osorio (y sus fans), aunque los directivos lloren casi que a diario por dinero, es una realidad, las finanzas del club se vieron golpeadas por malos manejos (no tanto como se habla en medios, pero sí), antes de pedir excusas por los jugadores vendidos desde 2018, piensen que cuando acabe esta agonía del TAS el equipo caminará desde lo deportivo y desde lo económico.

2.     Paciencia en la hinchada

No es sacar el paraguas, no es paciencia con Osorio siquiera, es paciencia con todo lo que se está construyendo alrededor. Recuerdo aún regresando en el metro luego del Nacional 1-1 Tolima de cuadrangulares que escuchaba en la radio como Osorio comparaba el valor de los finalistas de Libertadores y del Nacional actual; no hay de donde cogerlo, la diferencia es abismal, pero más que las excusas, rescato lo que dijo el profesor: “con un proceso largo podremos volver a luchar por esos títulos, que están muy lejos del contexto actual de Colombia”, desde Nacional estamos acostumbrándonos a jugar a ser directivos, jugadores o técnicos, pero ellos saben cosas que nosotros no. Nadie quiere errar adrede. Jóvenes jugarán con el verde, como Góez, Gómez, Cabal y Blanco; apuestas, como Lasso, Quiñones y Andrade; viejos conocidos regresan, Duque y Braghieri. Todos los fichajes y apuestas vienen de un (des)contexto que les puede costar un poco más que a otros que llevan años, pero que sepan que trabajarán por convencer a la hinchada en cada pelota que luchen. Esto tampoco es echarle la culpa a la hinchada, que llevamos dos años mereciendo algo más (no estrictamente títulos). 

Foto tomada de: El País


3.     Títulos

Por último, pero no menos importante: los títulos. Como hinchada nos acostumbramos a levantar trofeos cada año, de hecho, en 2019 se cortó una racha de casi una década celebrando, mínimo, una copa anual. Pero este pedido es distinto, sin la intención de exigir resultados, porque los resultados vacíos te ganan torneos una vez de cada cien. El fútbol se necesita más, funcionamientos básicos, así sea. Ganar este año es vital para que siga creciendo el proyecto Osorio, aunque sea, hasta diciembre de 2021. Y si no es con él, que por lo menos se desarrolle otro proyecto ganador que haya guiado. 

No pido ambas ligas, la copa y la Sudamericana para este año, pido que el fútbol que Nacional quiera proponer, jornada a jornada, nos de la certeza de que esas copas tan lindas no están lejos. Lo único que quiero para este año, en este ítem, es que desde temprano salgan las frases: “¿ya tiene la plata para la boleta de la final?” o un “aguanta hacer parche de viaje a Córdoba para ver la final ¿o qué?”, cosas así por el estilo que nos recuerden lo lindo del fútbol, más allá de lo que se levante o no. Reconstruir nuestro nombre y quede más claro que nunca que Nacional siempre peleará por lo más grande, siempre tendrá más ambición y siempre quiere buscar la excelencia. 

Quiero que todos nos volvamos a emocionar, parados en la tribuna o frente al televisor; llenar de besos de alegría a la persona que queramos; correr sin cesar por la emoción de un gol que nos deja la garganta vuelta mierda; llenar de abrazos a amigos, conocidos y desconocidos en cada gol; cantar a todo pulmón mientras sirven un chorrito de guaro en la previa de un partido. Quiero, como hincha de Nacional e hincha del fútbol, que todos nos volvamos emocionar, como cada año, pero que esta vez la pasión y la razón, al mismo nivel, nos hagan disfrutar de cada segundo. 

Verdolaga, acá estoy de nuevo. 

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